Tapachula, Chiapas., a 20 de junio del 2025. (DSN). – La Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) ha experimentado recortes presupuestarios que han llevado a la reducción de personal y operaciones. Esto ha resultado en despidos de trabajadores y el cierre de algunas oficinas.
La situación se ha agravado debido a una “grave crisis” económica, según ha informado el representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en México. El ACNUR ha confirmado la reducción de personal y operaciones, incluyendo el cierre de cuatro sedes en México, y el despido de más de 190 empleados. Esto ocurre en un contexto donde la necesidad humanitaria de refugiados y solicitantes de asilo sigue creciendo.
La COMAR, por su parte, es la entidad encargada de tramitar las solicitudes de reconocimiento de la condición de refugiado en México. Aunque la COMAR no ha anunciado despidos directos, estos ya se consumaron, y fue debido a la reducción de personal en el ACNUR, que es un socio clave en la asistencia a refugiados, y que ya afectó indirectamente a la COMAR y a los servicios que ofrece a los inmigrantes.
Gracias al apoyo técnico y financiero de ACNUR la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), había incrementado su capacidad de procesamiento, que ahora, con los recortes presupuestarios, la COMAR redujo la atención a migrantes al 50 por ciento de su capacidad.