La ciclovía construida en el gobierno de Rosy Urbina sobre la Avenida 8a Norte en la colonia 5 de febrero y que conto 15 millones de pesos desde el principio presenta problemas de diseño y uso por el ancho insuficiente, no está bien señalizada, y que algunos tramos no cumplen con estándares de seguridad para ciclistas.
Aunado a esto, conductores invaden la ciclovía con coches o se estacionan sobre ella, tanto por falta de vigilancia como por cultura vial deficiente, lo que limita su utilización segura por parte de ciclistas.
Grupos de ciclistas locales señalan que la actual administración municipal no se ha preocupado por rehabilitarla y ni siquiera instalan señalizaciones y vigilancia.

El proyecto original buscaba conectar puntos como el Parque del Café con otras avenidas importantes, pero el tramo principal es relativamente corto y no conecta con amplias zonas de la ciudad de manera continua. Gran parte de Tapachula sigue sin infraestructura ciclista segura más allá de algunos tramos.
Colectivos de ciclistas comentan que la ciclovía de Tapachula ubicada en la 8ª. Avenida Norte y que costó 15 millones de pesos, fue usada para enriquecerse en un acto de corrupción de aquella administración y lo peor es que sigue siendo una obra con problemas de espacio, señalización, vigilancia y respeto vial y por lo consiguiente una obra inoperante y abandonada
