Tapalpa, Jalisco, a 23 de febrero del 2026. (DSN) – Un operativo conjunto de fuerzas federales realizado entre el 20 y 22 de febrero en el municipio de Tapalpa derivó en un enfrentamiento armado que dejó un saldo de 10 presuntos integrantes del crimen organizado muertos, entre ellos Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, así como el despliegue de 2,500 elementos adicionales para reforzar la seguridad en el estado.
De acuerdo con información oficial, el 20 de febrero, mediante trabajos de inteligencia militar, se ubicó a un hombre cercano a una de las parejas sentimentales del líder criminal, quien fue trasladada a un inmueble en Tapalpa. En ese lugar se reunió con “El Mencho”, quien permaneció en la zona bajo un fuerte círculo de seguridad.
https://www.youtube.com/watch?v=9s51m8vDEDU
La noche del 21 y madrugada del 22 de febrero se corroboró la presencia del objetivo, por lo que la fuerza terrestre se desplegó para ejecutar un cerco y cumplimentar dos órdenes de aprehensión vigentes por delincuencia organizada, además de proceder por portación de armas de uso exclusivo del Ejército.
Al arribar al complejo de cabañas ubicado en las afueras de Tapalpa, el personal militar fue recibido con fuego por parte del grupo armado. En el enfrentamiento inicial murieron ocho presuntos delincuentes. Posteriormente, al inspeccionar el área, se localizaron cuatro cuerpos adicionales, aunque más tarde se confirmó que dos correspondían a la segunda acción operativa.
El 21 de febrero se planeó la operación, la cual fue diseñada por personal de Fuerzas Especiales del Ejército y de la Fuerza Especial de Reacción Inmediata de la Guardia Nacional. La estrategia contempló tres componentes: una fuerza terrestre integrada por elementos de élite; una fuerza aeromóvil con seis helicópteros; y apoyo aéreo con aviones T-6C+ de la Fuerza Aérea Mexicana.
En el sitio se aseguraron siete armas largas, dos lanzacohetes —uno tipo RPG y otro blindicide—, ocho vehículos, dos vehículos todo terreno tipo racer, así como cartuchos y cargadores. El RPG es un arma de origen ruso que en 2015 fue utilizada para derribar un helicóptero militar en una operación en el occidente del país.
Tras el primer enfrentamiento, “El Mencho” y su círculo cercano huyeron hacia una zona boscosa colindante. Elementos de Fuerzas Especiales los localizaron ocultos entre la maleza, donde nuevamente fueron agredidos. Aunque los atacantes portaban lanzacohetes, no los utilizaron durante esta fase del enfrentamiento; sin embargo, un helicóptero resultó impactado y realizó un aterrizaje de emergencia en una instalación militar en Sayula, Jalisco. No se reportaron heridos en la aeronave.
Durante la refriega final, el presunto líder criminal resultó herido junto con dos de sus escoltas, mientras que dos personas más fueron detenidas. En esta acción se aseguraron tres armas largas, dos cortas, un lanzacohetes, granadas, cargadores y cartuchos. Tres militares resultaron lesionados en los distintos enfrentamientos.
El personal de sanidad militar determinó evacuar a los heridos vía aérea; sin embargo, “El Mencho” y sus dos escoltas fallecieron durante el traslado. Por razones de seguridad, la aeronave fue desviada al Aeropuerto Internacional de Morelia, en Morelia, donde fueron transferidos a un avión Casa de la Fuerza Aérea para su traslado a la Ciudad de México, evitando arribar a Guadalajara ante el riesgo de reacciones violentas.
En una operación paralela, fuerzas federales abatieron en El Grullo a Hugo “H.”, alias “El Tuli”, identificado como operador logístico y financiero del grupo criminal, quien presuntamente coordinaba bloqueos carreteros, incendios de vehículos y ataques contra instalaciones oficiales. Según autoridades, ofrecía 20 mil pesos por cada militar asesinado. Al momento de su muerte, intentó huir y agredió al personal militar. Se le aseguraron un arma larga, un arma corta, más de siete millones de pesos y 965 mil dólares en efectivo.
Los detenidos y lo asegurado fueron puestos a disposición de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada de la fiscalía general de la República.
Tras los hechos, el Gobierno federal desplegó 2,500 elementos adicionales de Fuerzas Especiales y otras unidades, que se suman a los cerca de 7,000 efectivos ya destacados en Jalisco, con el objetivo de disuadir nuevos actos violentos y restablecer plenamente la normalidad en la entidad.