La **Expo Feria Tapachula 2026des dejando un balance económico y de entretenimiento para miles de asistentes. Sin embargo, también deja una reflexión pendiente: la falta de un plan de inclusión para personas en situación de vulnerabilidad.
A lo largo de toda la feria, el acceso estuvo condicionado al pago del boleto de entrada de $100 pesos con acceso a todos los juegos, sin que se implementaran mecanismos visibles de apoyo como días de acceso gratuito, boletos subsidiados o programas especiales dirigidos a adultos mayores o personas con discapacidad, que por su propia naturaleza, estaban impedidos para usar los juegos gratuitos por lo que el precio del boleto debió prever esta posibilidad y apoyar a la gente.
Diversos sectores sociales consideran que un evento de esta magnitud, que busca representar la identidad cultural y la convivencia de la región, debería contemplar estrategias que permitan la participación de todos los sectores de la población, especialmente de quienes enfrentan mayores dificultades económicas.

Aunque la feria ya ha finalizado, queda abierta la discusión sobre la importancia de que futuras ediciones integren políticas de acceso más equitativas. Para muchos ciudadanos, una feria verdaderamente comunitaria no solo debe generar espectáculo y derrama económica, sino también garantizar que nadie quede excluido por razones económicas.
La exclusión a la Expo Feria Tapachula 2026 de los sectores vulnerables, invita ahora a reflexionar sobre cómo fortalecer su carácter social en las próximas ediciones, para que este evento sea realmente incluyente y representativo de toda la población de Tapachula.
Lo sí ha de haber sucedido, es que seguramente las madres de los organizadores entraron gratis.