La iniciativa busca reforzar la libertad de decisión de los padres sobre el orden de los apellidos
Diputados de la LXIX Legislatura del Congreso del Estado presentaron una propuesta de reforma al artículo 58 del Código Civil de Chiapas, con el objetivo de garantizar la libertad de decisión de los padres sobre el orden de los apellidos de sus hijos en los actos registrales civiles. Sin embargo, esta disposición ya se encuentra vigente desde 2018.
El 24 de enero de 2018, el Congreso del Estado modificó el Código Civil de Chiapas, estableciendo el derecho de los padres a decidir el orden en que se registran los apellidos de sus hijos en el acta de nacimiento, documento que expiden las Oficialías del Registro Civil.

La redacción vigente del artículo 58 señala que: “El acta de nacimiento contendrá el año, mes, día, hora y lugar de nacimiento, el sexo, la impresión digital del presentado, el nombre, los apellidos que le correspondan, indistintamente del orden de estos a manifestación expresa de los padres, sin que por motivo alguno puedan omitirse la expresión de si es presentado vivo o muerto, el nombre, edad, domicilio, nacionalidad de los testigos, y si la presentación la realiza una persona distinta de los padres, se anotará su nombre, apellidos, edad, domicilio y parentesco con la persona que se va a registrar, salvo las pretensiones contenidas en los artículos siguientes”.
A pesar de ello, el 5 de octubre de este año, las y los diputados de la actual legislatura firmaron una nueva iniciativa de reforma al mismo artículo, con el propósito de “fortalecer la libertad de decisión de la madre y del padre sobre el orden de los apellidos del hijo o hija”. La presidenta del Congreso de Chiapas, Alejandra Gómez Mendoza, calificó la propuesta como un acto de justicia para las mujeres, promoviendo una igualdad sustantiva para todas las chiapanecas.
Si bien varios estados de México han adoptado esta reforma en sus códigos civiles, Chiapas la implementó desde 2018. No obstante, la nueva iniciativa busca reforzar el mismo principio, señalando que la propuesta equilibra derechos, respeta la autonomía de la madre y el padre, corrige prácticas discriminatorias que favorecían al varón y, al mismo tiempo, protege a las niñas y niños, garantizando estabilidad y seguridad jurídica.