Tuxtla Chico, Chiapas. – (DSN) Este día, las calles de Tuxtla Chico se llenan de color, arte y tradición con la elaboración de los tapetes de aserrín, una de las expresiones culturales más representativas del municipio, en el marco de la festividad en honor a la Virgen de la Candelaria.
Desde tempranas horas, familias, vecinos y artesanos participan en la creación de estas alfombras efímeras hechas con aserrín teñido, formando figuras religiosas, florales y símbolos culturales que reflejan la fe y creatividad de la comunidad. Los tapetes adornan las principales calles por donde más tarde pasará la procesión religiosa.

Esta tradición, transmitida de generación en generación, no solo fortalece la identidad cultural de Tuxtla Chico, sino que también atrae a visitantes de distintos puntos de la región del Soconusco y de otros estados, impulsando el turismo y la convivencia comunitaria.
Los tapetes de aserrín son considerados verdaderas obras de arte temporal, ya que su belleza permanece solo unas horas, dejando como legado la unión social y el orgullo por las costumbres locales.
Durante todo el día las calles estarán engalanadas con los tapetes de aserrín desde tempranas horas de la mañana y permanecerán así hasta la tarde y noche, cuando se realicen las actividades centrales, como la procesión y la misa en honor a la Virgen.
Aunque no hay un horario oficial único publicado, las actividades principales relacionadas con los tapetes y la procesión suelen concentrarse entre la mañana y la tarde del 2 de febrero, con mayor movimiento a partir de mediodía conforme avanza la fiesta religiosa y cultural