Tapachula, Chiapas., a 27 de abril del 2026.- (DSN). – Ante el incremento sostenido de la violencia contra las mujeres, organizaciones civiles advierten que persisten grandes desafíos para frenar esta problemática.
Elsa Simón, integrante de la asociación civil “Por la Superación de la Mujer”, señaló que la violencia ha dejado de ser un problema focalizado para convertirse en un fenómeno que se extiende de manera silenciosa pero constante en distintas colonias de Tapachula.
Lo que anteriormente parecía concentrarse en zonas específicas, hoy muestra una dispersión territorial que refleja una realidad más compleja y profunda. La preocupación no solo radica en el aumento de casos, sino en la forma en que esta violencia se infiltra en la vida cotidiana de las familias.

De acuerdo con cifras recientes, el número de casos aumentó un 92.9% de 2025 a 2026, evidenciando una tendencia alarmante. El comportamiento mensual también muestra variaciones importantes: mientras enero se mantuvo relativamente estable en comparación con el año anterior, febrero registró un incremento significativo al pasar de 14 casos en 2025 a 27 en 2026.
Este repunte confirma que la violencia contra las mujeres no es un fenómeno estático, sino que responde a contextos cambiantes. Factores como la convivencia familiar, tensiones económicas y la falta de redes de apoyo influyen en el aumento de estos casos en determinados periodos.
En cuanto al tipo de agresiones, la violencia intrafamiliar encabeza la lista con 21 registros, seguida de delitos como abuso sexual, pederastia, feminicidio, acoso sexual y tentativa de feminicidio, lo que evidencia la gravedad del problema.
“Una no sabe en qué momento todo cambia. Empieza con gritos, luego vienen los golpes… y cuando quieres reaccionar, ya estás atrapada”, relata María —nombre ficticio—, quien decidió denunciar tras años de violencia.
Su testimonio refleja una realidad compartida por muchas mujeres que enfrentan un proceso largo y difícil antes de romper el silencio y buscar ayuda en organizaciones civiles.
Aunque el programa “Mujeres Seguras” representa un avance institucional, especialistas y activistas coinciden en que será fundamental fortalecer las políticas públicas, ampliar la atención integral y garantizar mecanismos efectivos de prevención para atender de raíz una problemática que continúa creciendo en Tapachula.